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"Quiero bailar con alguien: La historia de Whitney Huston" de Kasi Lemmons

"Dios te da un don, debes usarlo bien," Cissy Huston a Whitney, su hija.

Una biopic más para alguien que no era alguien más.

Conocida como "La Voz", Whitney Huston es parte de la historia con más de 200 millones de discos vendidos y siendo la única cantante con siete sencillos número uno en la lista del Hot 100 de Billboard. "Quiero bailar con alguien" está hecha a modo, desafortunadamente, lo que es un tanto inevitable dado que es hecha bajo el apoyo de la familia Huston.

El recuento que hace es cronológico e inicia en 1983 cuando Huston (Naomi Ackie) tenía 19 años, siendo enseñada por su madre (Tamara Tunie) a cantar y formando parte del coro de una iglesia en Nueva Jersey. De ahí, sigue su contrato con una disquera, su relación con Robyn Crawford (Nafessa Williams), una amiga; la mancuerna con su padre (Clarke Peters) como su representante, su ascenso a la fama, su romance y matrimonio con Bobby Brown Ashton Sanders), su maternidad, su llegada al cine y, desde luego, sus problemas de adicciones que contribuirían a su deterioro. El desenlace la ve buscando recuperar su vida y carrera hasta que la muerte la sorprende en 2012 a los 48 años.

Kasi Lemmons dirigió antes "Harriet", sólo que mientras aquella, además de rendirle homenaje a la heroína de color, atinaba a ser un canto a la libertad que retrataba sus claroscuros; "Quiero bailar con alguien" es genérica. Una buena biopic debe cumplir con el difícil objetivo de mostrar justo eso, aquello que hacía común a la figura, que le permitía conectar con otros, pero también aquello que le distinguía y volvía único o única. Sí, suena contradictorio, pero lo han hecho muy bien "La vida en rosa", "Rocketman" o más recientemente "Elvis". Debe haber una propuesto alrededor de la figura y debe de hablarse de qué le hizo trascender. "Quiero bailar con alguien" parece no comprender precisamente eso de Whitney Huston por lo que la reduce a una serie de récords cuando podría muy bien hablar de lo que simboliza para la comunidad de color, para las mujeres y para cualquiera que busque romper con estereotipos o, si se prefiere otro enfoque, para cualquiera que sólo quiere "bailar con alguien" en el sentido metafórico que el título puede referir.

La película sí acierta en dos frentes principales: Naomi Ackie y los números musicales. Ackie, quién antes había sobresalido por "Star Wars: El ascenso de Skywalker", es impresionante como Huston. La actriz hace un muy amplio recorrido y es muy convincente tanto como la joven y entusiasta Whitney como como la mujer madura que se enfrenta a la posibilidad de haber perdido o afectado su don. Su actuación es digna de la temporada de premios, aunque no ha tenido el eco adecuado dada la pobre respuesta que la cinta tuvo tanto de crítica como en la taquilla. No ha pasado del todo desapercibida. Ackie fue nominada al premio EE a la Estrella en Asenso del BAFTA y la película ha aparecido en un par de premiaciones más en categorías como Efectos Visuales y Edición de Sonido. Entre el reparto, está muy bien Stanely Tucci como Clive Davis, productor de Whitney. Ojalá a la transformación física de Tamara Tunie (Cissy Huston) le dieran más oportunidad; luce, pero es un rol con poco desarrollo.

Los números musicales, por otra parte, son estupendos. Funcionan tan bien tanto por la propia interpretación de Ackie, quién sabe muy bien cómo hacer playback (la gran mayoría de los números provienen de grabaciones de Huston), pero más aún cómo interpretar y darles dimensión emotiva, lo que aunado a la dirección y edición consigue un fuerte impacto. Uno siente que está ahí, con Whitney y que la magia se revive. Es, con su distancia, como lo que hiciera "Bohemian Rhapsody" con el número final que valía toda la película.

"Quiero bailar con alguien" deja con la sensación de que se disfrutó de la cantante en un concierto, pero no de que se le conoció, de que hay un nuevo descubrimiento, propuesta o revelación (sí, está lo de Robyn o el reclamo de Whitney a su padre por haber administrado mal su dinero, pero no es nada que no se supiera o pudiera saberse en Wikipedia). "Quiero bailar con alguien", como la figura que retrata, tiene un don, a la propia Whitney, pero lo desperdicia. Es una pena porque a diferencia de Huston, "Quiero bailar con alguien" no consigue trascender a pesar de sí misma ni por sí misma.

🎤🎤1/2

EE. UU. 2022 - 2h 24m


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