"El sonido del metal" de Darius Marder

"La música era su mundo. Luego el silencio le mostró uno nuevo".

Ruben es baterista. Está de gira con su novia Lou. Tocan rock pesado. La música, el volumen y la intensidad a la que está acostumbrado callan de improviso. Ruben ha perdido gran parte de su oído y el proceso continuará. Debe darse un tiempo antes de contemplar un implante. Va a una comunidad de sordos en rehabilitación por adicciones, pero debe separarse de Lou, quién le da estabilidad.

El arte encuentra belleza. El arte nos da una nueva perspectiva del mundo. Eso hace "El sonido del metal". Es un sensible relato que entrelaza imagen y sonido para sumergir en la experiencia de Ruben y, al hacerlo, da una mirada a la vida de quienes viven con sordera.

"El sonido del metal" es todo un recorrido, toda una melodía. Comienza con fuerza, con la música a tope, con Ruben haciendo lo que disfruta. Ver a Ruben por primera vez es todo un impacto. Un tipo sin playera, con el cabello teñido de amarillo y lleno de tatuajes; uno de ellos, colocado en la parte alta de su pecho dice: "Please Kill Me" (Por favor mátame). El día siguiente se encarga de contrastarlo. Es quién se levanta temprano, prepara el desayuno y despierta, con un cuidadoso juego con sus baquetas, a Lou en la caravana en la que viven, su hogar.

Riz Ahmed es impresionante como Ruben y bien merecería, al menos, una nominación al Oscar como Mejor Actor. Su interpretación es poderosa porque sucede debajo de la piel. Es a través de sus ojos, de pequeñas expresiones que, Ahmed realiza el recorrido de Ruben. Ahí están la sorpresa, el susto, la impotencia, la frustración, la revelación. Darious Marder, quién tiene en "El sonido del metal" su ópera prima captura cada momento y sabe cómo obtener y transmitir en cada toma verdad de sus actores. Rachel Cook (Lou) brilla también en cada momento. Matthiew Almaric tiene una participación breve.

La genialidad de "El sonido del metal" está en cómo transmite la experiencia de Ruben. Tiene un diseño sonoro y una edición de sonido que alternan entre lo que escucha una persona con capacidad auditiva, una sin ella y una en transición. Por ejemplo, hay una escena de una cena donde se perciben ambas y es reveladora. Ahí está la comunicación. Es distinta, pero igual de efectiva, igual de divertida, igual de grandiosa. Si se piensa, como aprenden a escuchar los sordos es cómo debe comunicar una película, con imágenes, con hechos, con acciones. "El sonido del metal" lo sabe bien, lo entiende.

Joe, el responsable del centro de rehabilitación, le asigna una primera tarea a Joe que es de vital importancia: aprender a ser sordo. Y es curioso porque para hacerlo tendrá que aprender a escuchar de otra manera. Joe le dice también que ser sordo, "no es una discapacidad... no es algo para arreglar". "El sonido del metal", que bien podría llamarse "El sonido del silencio" en referencia aún más directa al clásico "El sonido de la música", revela, como dice muy bien su frase promocional, un nuevo mundo. Eso hace el arte y eso consigue este filme que termina (sin spoilers) con un silencio que llena.

🎬🎬🎬🎬🎬

EE. UU. 2020 - 2h


28 visualizaciones0 comentarios