"Star Wars: El mandaloriano y Grogu" de Jon Favreau
- Carlos Andrés Mendiola

- hace 6 días
- 5 min de lectura
"Así como el viejo cuida al joven, el joven cuida al viejo. Este es el camino." El Mandaloriano
¿Este es el camino?
Tres temporadas le dieron el pase a El Mandaloriano (Pedro Pascal) para la pantalla grande, en un movimiento de Star Wars que regresa a la franquicia al cine tras ocho años de ausencia y de vivir con tantos aciertos como tropiezos en Disney+. El universo de Star Wars tiene ya un rato sobreviviendo y El Mandaloriano y Grogu, su protegido, probablemente sean los personajes más queridos en la actualidad.
Las tres temporadas de El Mandaloriano fueron bien recibidas por la crítica y tuvieron buenos niveles de audiencia. Vaya, incluso ganó premios como el Critics Choice a Mejor Serie de Fantasía o Ciencia Ficción y fue nominada como Mejor Serie de Drama en los Globos de Oro. Originalmente "The Mandalorian y Grogu" iba a ser una cuarta temporada y aunque Jon Favreau, el director, ha dicho que se hicieron cambios y se creó una historia diferente, esas intenciones iniciales no dejan de sentirse. Quizás tenga que ver con la propia naturaleza de El Mandaloriano, quizás con los hábitos que son difíciles de cambiar.
Din Djarin, El Mandaloriano, y Grogu, están trabajando para la Nueva República. Tras una exitosa y explosiva misión, qué es el gancho del filme, le es asignada una nueva: rescatar a Rotta de Hutt (voz de Jeremy Allen White) y con ello conseguir información para encontrar al misterioso lord criminal Janu Coin (Jonny Coyne), quien, además, es líder de una facción remantente del Imperio Galáctico.
Como película del verano, "The Mandalorian y Grogu" cumple. Es una aventura divertida, ágil, llena de acción con personajes nuevos y otros que vuelven, con buenas secuencias de acción, muchas explosiones y disparos, viajes en distintos planetas y momentos emotivos y tiernos al por mayor cortesía de Grogu. "The Mandalorian y Grogu" está bien para pasar el rato, es palomera, pero poco más. No está, de hecho, al nivel de la serie, aunque se siente como si fueran episodios y es que es fácil identificar dónde hubieran estado los cortes.
El problema central está en que "The Mandalorian y Grogu" realmente no desarrolla mayormente a los personajes, no plantea, como en las temporadas, un objetivo específico y personal de Din Dejarin, más allá de cobrar una recompenza. Está un poco sugerido, pero sólo en la superficie, el que tarde o temprano tendrá que separarse de Grogu. Lo dice: "El niño vivirá siglos después que yo. No siempre estaré aquí para protegerlo" y esa dependencia está puesta a prueba. Si ese elemento estuviera más claro desde el primer acto y soportado a lo largo de la historia sería mucho más memorable, poderosa y emotiva. En ese sentido y comparándola con otras películas de este año, "The Mandalorian y Grogu" está en medio. Ni es lo divertida de "Super Mario Galaxy" o lo musical de "Michael", sin mayor historia en realidad, pero tampoco llega a lo que consigue "El diablo viste a la moda 2". Está mucho más en el nivel de "Mortal Kombat 2", lo que no es una crítica ni la demerita, pero aquélla obedece a una estructura de un videojuego. Y sí, para aquellos que digan que cómo se comparan unas con otras, todas son películas y ya eso lo permite.
A su favor, "The Mandalorian y Grogu" tiene el que muestra a un Grogu mucho más activo. Sí, sigue siendo dependiente de El Mandaloriano, pero ya tiene más agencia. Incluso, sin spoilers, hay varias secuencias y momentos en el segundo acto donde aparece y resuelve sin él. Ya antes había quedado claro el que es menos indefenso de lo que parece. Eso sí, aunque hay momentos lindos entre ellos, la película desaprovecha la oportunidad de jugar con recursos de la buddy comedy que podría llevar a más momentos y mucho más hilarantes. La dinámica padre e hijo no se explota como podría. Quizás el momento más tierno, sin dar mayor contexto para evitar spoilers, está cuando Grogu, se acomoda en los brazos de Din. Grogu se roba el filme.
El Mandaloriano es un personaje en sí, literal y metafóricamente. Se sabe que hay un momento en el que se quita o pierde el casco, prácticamente un crimen y una traición, degradación y lo peor que puede hacer un Madaloriano, todo la temporada 3 fue de reinvindicarse por ello, pero que es un tanto indispensable para confirmar que se trata de Pedro Pascal, estrella de la película. ¿Para qué tener a Pedro Pascal si no se le va a ver? Vaya, es un poco lo que sucedía en el Hollywood clásico y lo que todavía se hace hoy con las grandes estrellas y dónde se busca alguna escena para lucir el atractivo de un actor o actriz a través de alguna toma que muestre su cara, su cuerto o que haga lucir su carisma. Eso sí, en el resto del filme surje la duda de si realmente es él o uno de los dos dobles con los que se sabe contó; bien pudo sólo hacer trabajo de voz y nadie o difícilmente se notaria que alguien más está en el traje.
Rotta de Hutt es una buena adición al imaginario de personajes de Star Wars. Presenta a un De Hutt distinto, joven, con otros interes y, aunque parezca difícil de creer, pero ya se había visto, con cuerpazo. Su condición cautiva y su actitud ante ello es un elemento que le da interés a la película. Por cierto, si el objetivo de todo está en rescatarlo, cuando eso sucede se siente que todo ha terminado, máxime que pasa en una secuencia muy espectacular en una arena y dónde son víctimas de una traición. Y no, no ha terminado... los villanos, los gemelos De Hutt,tienen algo más que decir, que se siente un poco como alargar la película y que de nuevo tiene que ver con que esa parte no conecta realmente ni refleja una necesidad del protagonista. Sigourney Weaver quién hace a Ward, una líder de la Nueva República, tiene una participación que prácticamente es especial y que bien podría haber resuelto otro personaje. Vaya, Weaver es siempre agradable de ver y lo hace bien, pero está muy desperdiciada.
"El Mandaloriano y Grogu" tiene un poco de todo. Grogu roba varias escenas y Din está; la química entre ellos siempre funciona y es a prueba de balas, sables, galaxias y demás. La película bien podría no estarlo. Vaya, no es mala, pero tampoco es indispensable. La historia que cuenta no es vital en el universo de Star Wars, no agrega nada nuevo a la historia "más grande" y si la intención era quedarse en una historia más particular, tampoco tiene ese factor que la hace "más grande" o especialmente memorable. Está al nivel de algo anecdótico más que trascendental, en el camino de un filme que seguro volará cumplidoramente en la taquilla y probablemente con el público en general, en el camino de probar qué tanto Grogu y su ternura pueden salvar el día, pero ese, ése no es el camino.










Comentarios