Zelig

“Que Zelig pudiera ser responsable por la conducta de cada una de las personalidades que ha asumido significa docenas de demandas. Ha sido demandado por bigamia, adulterio, accidentes automovilísticos, plagio, daños a propiedad privada, negligencia y por llevar a cabo extracciones dentales innecesarias,” el narrador.

La voz del cineasta neoyorquino en su mayor esplendor y perspicacia, en su más vibrante e imaginativa... curiosidad.



En las mejores hechuras de los documentales de los 30, con fotografía en blanco y negro y equipo de filmación (cámaras, luces, etc.) de la época, “Zelig” es un falso documental sobre la vida de Leonard Zelig (Woody Allen), un camaleón humano que saltó a la fama por su inusitada capacidad para, justamente, tomar las características de aquellos que lo rodean (desde ojos rasgados hasta piel de color, pasando por barbas instantáneas, prácticas religiosas y profesionales, según se necesite). Zelig es un fenómeno que ha inspirado canciones (aunque Cole Porter no encuentra con que rimar el peculiar nombre), bailes, películas y productos comerciales… él simplemente quiere encajar. La doctora Eudora Nesbitt Fletcher (Mia Farrow) quiere ayudarlo… y estudiarlo, aunque acaba amándolo. Mientras el relato continua, Zelig enfrenta los avatares de la fama y los enredos del amor… el hombre acabará en los más inusitados lugares y situaciones, incluidos actos de desaparición y apariciones en el frente nazi.


Woody Allen se toma en serio esta retorcida sátira sobre el postmodernismo, la práctica psicológica, la fama, el conformismo, la asimilación judía y el profundo deseo social de encajar. Para empezar inicia con un narrador que ayuda a conectar tanto los episodios como las entrevistas (con expertos y versiones recientes de los involucrados). Luego está el cuidado trabajo en la imagen. Verdaderamente parece venir de archivo, haber sido filmada en tiempos donde el detalle era poco y, además, reflejar el paso del tiempo.


Nominada a Mejor Guion por el Sindicato de Guionistas de América y por Mejor Cinematografía y Mejor Vestuario en los premios de la Academia y reconocida como Mejor Película en el Festival de Venecia, “Zelig” es un agudo asalto de diversión, análisis y crítica. Es una muestra de la increíble creatividad de Allen, de su capacidad narrativa (en el primer corte la cinta duraba 45 minutos por lo que tuvo que agregarle pie taje de archivo para hacerla alcanzar 79 minutos) y de ejecución, y sobre todo de aquello que nadie hace como él: retratar temas serios de la forma menos seria posible.

EE.UU. 1983

Director: Woody Allen.

Reparto: Woody Allen, Mia Farrow, Patrick Horgan.

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