X-Men 2

“Alguna vez has tratado... no ser un mutante ,” la Sra. Drake a Bobby, su hijo, luego de que éste le confesara su condición.

“X-Men 2” emula positivamente a los mutantes al ser una evolución de su antecesora, la de por sí bien lograda “X-Men” (2000). La historia inicia poco después del final de la primera entrega. El gobierno estadounidense promueve un Registro de Mutantes. La aparición del acrobático teletransportador Nightcrawler (Alan Cumming) en la Casa Blanca para amenazar al presidente tensa aún más la situación. Mientras Wolverine (Hugh Jackman) busca respuestas sobre su pasado en las montañas canadienses y el profesor Xavier (Patrick Stewart) continúa su labor al frente de la escuela para alumnos superdotados, Magneto (Ian McKellen) prepara su escape de la aislada y plástica prisión que lo contiene. Aunque con posturas distintas sobre el lugar de los mutantes en la sociedad, los grupos comandados por el profesor X y Magneto deberán unirse cuando el científico militar William Stryker (Brian Cox) invade la escuela y se propone terminar con los mutantes.



Bryan Singer de nueva cuenta equilibra el trasfondo político y social del universo Marvel con elaboradas escenas de acción y espectaculares efectos especiales. El cineasta también se da tiempo para introducir nuevos personajes (Iceman, Pyro, Deathstrike, Nightcrarler, entre otros) y desarrollar algunas subtramas, en especial, el romance entre Cíclope (James Marsden) y Jean (Famke Janssen), el pasado de Wolverine y las barreras que Rogue (Anna Paquin) deberá sortear para entablar una relación con Bobby (Shawn Ashmore). Estos elementos mantienen ágil la historia y apuntan lo que se puede esperar para una tercera entrega, entre ello la aparición del Fénix.


En esta ocasión aunque el trasfondo siguen siendo la intolerancia, el racismo y la discriminación, el enfoque es distinto. “X-Men” se enfrentaba con el genocidio, “X-Men 2” lo hace con el derecho a la privacidad, facultad que se ve amenazada con el Registro de Mutantes. El abordaje es cuidadoso y respetuoso, pero realista, en especial, porque se le equipara con la salida del clóset de la comunidad gay. La escena en que Bobby-Iceman expresa su condición a sus padres es efectiva sin caer en lo melodramático. Ian McKellen, quien anunció su condición homosexual desde hace décadas, colaboró con los guionistas para darle verosimilitud al momento.


Los premios Saturno reconocieron a “X-Men 2” como la Mejor Película de Ciencia Ficción y la nominaron en otras seis categorías incluyendo Mejor Director, Mejor Guión y Mejores Efectos Especiales. La Sociedad de Filmes Políticos la nominó en las categorías de Paz y Derechos Humanos. Y es que, aunque “X-Men 2” es entretenimiento de primera calidad, es sobre todo un agudo análisis de las políticas gubernamentales y la intransigencia social. “X-Men 2” es un sólido argumento a favor de la tolerancia, el respeto y el derecho a la privacidad como medios indiscutibles para vivir en paz.

EE.UU./Canadá 2003

Director: Bryan Singer.

Reparto: Ian McKellen, Patrick Stewart, Hugh Jackman, Anna Paquin, Halle Berry, James Marsen, Famke Janseen, Alan Cummming, Brian Cox, Shawn Ashmore, Kelly Hu.

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