Miseria

“Soy tu fan número uno. No hay nada de que preocuparse. Vas a estar muy bien. Soy tu fan número uno,” Annie Wilkes.

Decenas de historias de Stephen King han sido adaptadas a la pantalla grande, sólo una ha obtenido un premio de la Academia: “Miseria”. En 1990 el filme se convirtió en el vehículo para que Kathy Bathes cosechara la estatuilla como Mejor Actriz, reconocimiento que, además, no había sido otorgado por un filme de Terror.



“Misery” es el nombre de la protagonista de una serie de novelas románticas que Paul Sheldon (James Caan) ha venido escribiendo por años y que finalmente ha matado para poder dedicarse a escribir una “verdadera” novela. Cuando termina y se apresura a regresar, sufre, en medio de una tormenta de nieve, un accidente. Annie Wilkis (Kathy Bathes), una fanática, lo rescata. Primero, está maravillada de haber encontrado a su héroe, después conmocionada al descubrir el destino de Misery. Entonces, decide que eso no puede suceder. Paul no podrá irse hasta que no haya traído, en una nueva secuela, de vuelta a la vida a Mysery.


Siendo King un escritor exitoso, los comentarios y sugerencias que debe recibir de sus fanáticos no deben ser pocos ni limitados. La admiración debe resultarle agradable hasta que tintes de obsesión parecen asomarse en ella. Ése es el motor de “Mysery” a través de Wilkis, quien vendría a convertirse en la villana número 17 en la lista de los Mejores Villanos del American Film Institute. Los excesos del ser humano cobran vida en esta mujer que recuerda a Norman Bates (“Psicosis”, 1960). Kathy Bathes es temeraria al interpretarla, yendo de una tierna dulzura a un cruel desdén, y demostrar que en el fondo lo que hay tras Annie no es otra cosa que una existencia homónima a la del personaje que admira. James Caan, quien aceptó el personaje que otros como Kevin Kline, Michael Douglas, Harrison Ford, Dustin Hoffman, Robert De Niro, Gene Hackman y Warren Beatty rechazaran pues desmerecía ante el de Wilkis, equilibra la ecuación. Es pasivo como lo requiere la situación, pero sin dejar que Bathes lo nulifique. Paul es el pulso que conserva el ritmo que Annie ha marcado.


Rob Reiner, más conocido por cintas de romance como “Cuando Harry encontró a Sally…” (1989), consigue el efecto deseado al simplemente “llevar la historia a la pantalla”… la deja hablar. El interés de Reiner por el material surgió luego de ver “El resplandor” (1980). Incluso invitó a Nicholson a participar, pero éste no quiso tras la experiencia con Stanley Kubric en torno a un material de King. De cualquier manera, “Misery” se hizo de cinco nominaciones en los Premios Saturno, incluyendo Mejor Filme de Horror.


Si de fanatismo se trata, “Misery” ha tenido un destino más que honroso y alejado de su propio título. La revista de género “Bloody Disgusting” la colocó en el cuarto sitio en su lista de los “10 Filmes de Horror más Claustrofóbicos” y el propio Stephen King la nombró como una de sus diez adaptaciones favoritas… y eso tiene de “Misery” muy poco.

Misery

EE.UU. 1990

Director: Rob Reiner.

Reparto: Kathy Bathes, James Caan, Lauren Bacall.

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