La sociedad de los poetas muertos

“Carpe Diem. Aprovechen el día, muchachos. Hagan de sus vidas algo extraordinario,” John Keating (frase número 25 en la lista de las 100 Mejores Citas del American Film Institute)

Inspiradora... simplemente inspiradora. Ligeramente basada en las experiencias de los estudiantes del profesor de Inglés de la Universidad de Connecticut, Samuel Pickering, “La sociedad de los poetas muertos” se ha convertido en un filme de culto y referencia obligada cuando se habla de adolescencia y el complejo proceso que es crecer, conflictos entre generaciones, educación, el poder liberador del arte y sobre todo, la importancia de encontrar y dejar que la pasión guíe el timón del barco que es la vida.


En uno de sus papeles más memorables, Robin Williams es John Keating, el carismático y dedicado nuevo profesor de inglés en la conservadora preparatoria Welton. La Academia tiene como principios, la tradición, el honor, la disciplina y la excelencia. Keating, un exalumno, hace a un lado los métodos tradicionales de enseñanza al compartir su pasión por la poesía y brindar atención individualizada a cada estudiante. Inspirados en él, un grupo de siete alumnos comienza a aplicar la filosofía Carpe diem y revive las sesiones de “La sociedad de los poetas muertos”. Entre ellos, Neil Perry (Robert Sean Leonard) desobedece a sus padres por primera vez al participar en una obra de teatro, Todd Anderson (Ethan Hawke) comienza a superar su introversión y Charlie Dalton (Gale Hansen) decide conquistar a la chica que lo inspira. Mientras el cambio motiva, satisface y hace que los adolescentes se sientan plenos, sus padres y las autoridades de la escuela están lejos de permitir que las cosas se salgan del cauce que ha funcionado durante décadas.

Con un presupuesto de 16 millones de dólares, “La sociedad de los poetas muertos” hizo cerca de 250 millones a nivel mundial. Convertida en un éxito de taquilla la cinta se hizo también del reconocimiento de la crítica. Touchstone Pictures obtuvo como estudio su primera nominación al Oscar en el rubro de Mejor Película. La cinta fue considerada también en las categorías de Mejor Director y Mejor Actor para Williams, y obtuvo el galardón por Mejor Guion Original. La Sociedad Política del Filme la reconoció como Mejor Película en la categoría de Democracia.

“La sociedad de los poetas muertos” se inclina por la historia de los jóvenes. Es un melodrama bien actuado, lo que compensa las fallas en la historia, entre ellas un mayor desarrollo del personaje de Williams. Fuera de la escuela, se sabe poco de él. Sin embargo, la fuerza, energía y entrega que le da Williams al papel hacen de Keating un profesor inolvidable. Inicialmente la parte sería interpretada por Liam Neeson, quien la perdió cuando el proyecto pasó de manos de Jeff Kanew a las de Peter Weir; se consideró también a Dustin Hoffman y Bill Murray. El reparto de adultos y jóvenes es sólido, pero destacan Robert Sean Leonard, como el adolescente obediente ávido de ser él mismo, y Ethan Hawke, como el tímido pero leal compañero y alumno.

Peter Weir entrega en “La sociedad de los poetas muertos” una historia que inevitablemente recuerda una etapa en la vida que, sin importar la época, sigue enfrentando los mismos obstáculos. El desenlace es poderoso, conmovedor e inspirador, convirtiéndose en un momento clave de la historia del cine: uno a uno los alumnos comienzan a ponerse de pie sobre sus pupitres, mostrándole su solidaridad a Keating. Es imposible contener las lágrimas en ese momento. Las palabras sobran y los hechos demuestran lo que John Keating les enseñó a sus alumnos, “no importa lo que nadie les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar al mundo”. Carpe Diem.


Dead Poet’s Society EE.UU. 1989 Director: Peter Weir. Reparto: Robin Williams, Robert Sean Leonard, Ethan Hawke, Josh Charles, Kurtwood Smith, James Waterston.

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