La prueba perfecta

Expectativas, presión y decisiones.


Kyle (Chris Evans) está en su último año de preparatoria. Su futuro al igual que el de miles de estudiantes depende del resultado que obtenga en el SAT (Examen de Aptitud Escolar por sus siglas en inglés), prueba determinante para el ingreso a la universidad. La presión es mucha y Kyle no está seguro de obtener el puntaje requerido para su ingreso a la universidad que desea. Junto con su mejor amigo Matty (Bryan Greenberg) idean robar los resultados. A la aventura se suman Francesca (Scarlett Johansson), una ignorada hija cuyo padre trabaja precisamente donde se elabora el examen; Anna (Erica Christensen), una cerebrito que se paralizó al contestarlo; Desmond (Darius Miles), un basquetbolista estrella que quiere ingresar a una buena escuela, y Ray (Leonardo Nam), el último en su clase, un vago drogadicto con más habilidades de las que cabría esperarse.



“La prueba perfecta” intenta emular a la clásica “El club de los cinco” (1985) sin éxito. Es una comedia entretenida pero formuláica que hace un par de señalamientos interesantes en torno a la relatividad de la prueba para determinar las verdaderas capacidades de los estudiantes y con ello, en gran medida, sus posibilidades para el futuro. El tema aunque puede serle interesante a la mayoría de los adolescentes limita su mercado pues el SAT es únicamente aplicado para quienes quieran estudiar en Estados Unidos. En otros países, muy posiblemente pocos hayan escuchado de él. Aún así, el punto de vista desde el cual está contada la historia es el de los estudiantes e inevitablemente toca el asunto de la selección de un futuro con la conclusión de la preparatoria. La voz de los adultos apenas y está presente, en especial a través de la madre de Desmond.


El otro aspecto interesante lo conforma el reparto, conformado por jóvenes promesas que han tenido un desigual desarrollo en Hollywood. El mejor desempeño lo tiene Scarlett Johansson cuyo talento ha quedado demostrado en múltiples películas de diversos géneros (“Perdidos en Tokio”, 2003 y “La provocación”, 2005 por citar sólo un par). Chris Evans es atinado como Kyle, el personaje principal. Evans tardó en consolidar su carrera. Su personaje más conocido había sido el de la antorcha humana en “Los Cuatro Fantásticos” (2005), pero sería Capitán América, el que lo catapultaría; curiosamente en dicho rol comparte créditos con Johansson, quien como Black Widow adquirió valor comercial. Erika Christensen es también talentosa, pero fuera de su participación en “Traffic” (2000), su talento quedó relegado a roles secundarios. Del resto, Leonardo Nam es un acierto, su personaje tiene los momentos más simpáticos a su cargo. Darius Miles, un basquetbolista, tiene su debut cinematográfico y Matthew Lillard (“Amor de locos”, 1995, “Mentes perversas”, 1998, “Scooby Doo”, 2002) es una muy rara elección para interpretar a la voz de la experiencia.


Si de calificaciones se trata, “La prueba perfecta” está lejos de hacerle honor a su nombre. Su mejor puntaje lo obtiene en el área verbal, en los números no fue un éxito, tampoco un fracaso. Pero qué tanto puede esperarse de un alumno que sale al mercado en febrero... no son los más brillantes ni los más ambiciosos, pero medianamente cumplen. Están destinados a formar parte de ese espacio que se hace entre el blanco y el negro.

The Perfect Store

EE.UU./Alemania 2004


Director: Brian Robbins.

Reparto: Erika Christensen, Chris Evans, Scarlett Johansson, Leonardo Nam, Darius Miles y Matthew Lilard, Bryan Greenberg.

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