La edad del deseo

“I’m probably making a fool of myself… but then again, why not? Life is short!” Lea de Lonval

Hubo un tiempo en el que las mujeres de la vida galante gozaban de prestigio y celebridad. Durante la Belle Epoque de París las cortesanas se rozaban con la realeza, se hacían de cuantiosas fortunas a causa de sus romances y vivían en medio de lujos y comodidades. Era el tiempo de Colette, una escritora y cantante que sorprendió por su actitud desenfada al sostener relaciones con otras mujeres, con su hijastro, veinte años menor, y divorciarse a los 51. “La edad del deseo” es una adaptación de su novela “Chéri”.



Lea de Lonval (Michelle Pfeiffer) es una cortesana sin quien cortejar. Chéri (Rupert Friend), es su ahijado, hijo de Charlotte Peloux (Kathy Bates), una colega. El joven de 19 años se ha convertido en un dolor de cabeza para Charlotte quien lo pone en manos de Lea (de 49) para que lo ayude a madurar. Así inicia una relación de seis años que se ve interrumpida por un arreglo matrimonial para Chéri. La separación demuestra ser una prueba dura de superar para una pareja dispareja en edad y en tiempo, pero invaluable e irremplazable en empatía y complicidad.


Tras colaborar en la inolvidable “Relaciones peligrosas” (1988), el director Stephen Frears y el guionista Christopher Hampton se reúnen de nuevo con Michelle Pfeiffer, quien en esta ocasión tiene a su cargo al lado experimentado de la ecuación. Pfeiffer, cuya parte se consideró para Jessica Lange cuando la cinta estuvo en preproducción durante los 90, es uno de los principales y mayores aciertos del filme. Con la selección del texto, Frears tomó la difícil decisión de abordar una historia donde la acción exterior es poca en relación a los conflictos internos de sus personajes. Por ello, Pfeiffer, en quien recae el mayor peso dramático, resulta una presencia indispensable y, en gran medida, el corazón del relato. La actriz brinda una amplia gama de emociones que aunadas a su belleza física permiten al espectador vislumbrar tanto sus años de gloria como su inminente deterioro físico. Pfeiffer hace de Lea una mujer encantadora, inteligente, enamorada, atormentada, pero siempre cautivadora. El personaje significa para la actriz el paso definitivo a la madurez, sobrepasando con ello el estatus de símbolo sexual y colocándose sobre todo como intérprete. Como Chéri (Querido en francés y apodo del susodicho), Rupert Friend está a la altura en la mayor parte del filme, sacando adelante los momentos de crueldad del personaje y, sin embargo, sin conseguir del todo dar justa réplica tanto a Pfeiffer como a la maternal, cínica y calculadora Charlotte de Bates.


Con una nominación al Oso de oro en el Festival de Berlín, Stephen Frears recrea, por medio de una melancólica fotografía, una cuidadosa dirección de arte y un vestuario nominado en los Premios Satellite, en “La edad del deseo”, una historia de sutilezas, que evita el sobre dramatismo. Una historia de matices e insinuaciones, de sentimientos callados y miedos escondidos... de aquello que puede pasarle a aquellos que juegan con sus corazones.


Chéri

Inglaterra/Francia/Alemania 2009


Director: Stephen Frears.

Reparto: Michelle Pfeiffer, Rupert Friend, Kathy Bathes.

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