La dama de negro

Harry Potter será siempre. Daniel Radcliffe ahora debe aprender a vivir con su sombra y demostrar que puede, sin dejar de ser “el que vivió”, encarnar otros personajes. Arthur Kipps es el primer elegido.



Tres niñas juegan. Algo las detiene. Al unísono voltean hacia la ventada. Se dirigen a ella. La abren. Y entonces, saltan… A esa habitación llega Kipps. Es la única que se le ofrece más ante los embates del clima que por el deseo de que se quede. La recomendación es que tome el próximo tren de regreso. Arthur está en el pueblo para encontrar los papeles de una vieja mansión enclavada en una isla. El temor de los habitantes está en que la vea, cada que sucede un niño muere.


La presencia de “La dama de negro” ha sido una constante desde que se le vio por primera vez en 1983. Susan Hill le dio dimensión en la literatura. De ahí, el teatro, la televisión y ahora el cine han hecho lo propio con el texto que amenaza con convertirse en clásico. En esta ocasión el tratamiento es el adecuado. La historia recurre a los elementos típicos del terror: niños, casa embrujada, fantasmas, venganza, muertes y misterio (usualmente a causa de un crimen desconocido e irresuelto). La atmósfera juega una parte importante y el filme la crea recurriendo a sombrías locaciones en Inglaterra, una fotografía que privilegia tonalidades frías que oscilan entre los azules, los negros y los grises, y principalmente, a la dirección de arte que recrea con detalle la época victoriana y da vida a la decadente mansión. El toque final está en el diseño de audio. Cada momento tiene el sonido preciso… siempre hay algo presente funcionando con cada toma y a ritmo con la edición.


Daniel Radcliff cumple como Arthur Kipps aunque no deja de sentirse joven para ser padre de un niño de cuatro años. Ya tiene 22 y tras una década de encarnar al magito, con una breve intervención para interpretar a un adolescente despertando a la madurez en “Un verano para toda la vida” (2007), “La dama de negro” le permite empezar a mostrar versatilidad y confirmar su atractivo para la audiencia. El presupuesto de 13 millones de dólares fue superado con una taquilla de 20 en el primer fin de semana, convirtiéndose además en el segundo mejor debut para su productora, los estudios Hammer.


Los rayos de luz o la obscuridad podrán hacerla desaparecer por momentos, con efectividad… pero la sombra, la presencia seguirá ahí… después de todo, como “La dama de negro”, nunca lo dejará ir… y quizá no deba.


The Lady in Black

Canadá/EE.UU./Suecia 2012


Director: James Watkins.

Reparto: Daniel Radcliff, Ciaran Hinds.

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