Kill Bill Vol. 1

“Those of you lucky enough to have your lives, take them with you. However, leave the limbs you’ve lost. They belong to me,” La Novia

Quentin Tarantino rompe seis años de silencio como director con “Kill Bill”, un homenaje a las películas de kung-fu de los 70, protagonizado por su musa Uma Thurman. El guion, surgido de la escena inicial (la actriz vestida de novia después de ser vencida en combate) que la mancuerna ideo durante el rodaje de “Pulp Fiction” (1994), le tomó seis años a Tarantino y resultó en más de 220 páginas, situación que lo orilló a dividirla en dos partes. “Kill Bill Vol. 1” es la primera.



Uma Thurman, quien recibió el guión como regalo en su cumpleaños número 30, es Beatriz Kiddo, “La Novia”, una mujer que acabara en coma luego de que Bill (David Carradine) y sus secuaces interrumpieran la boda y terminaran con el novio y el bebé que esperaban. Despertada, tras cuatro años de letargo, por un mosquito, La Novia se alista para cobrar venganza. Los primeros objetivos son la ahora madre Vernita Green (Vivica A. Foxx) y O-Ren Ishi (Lucy Liu), una despiadada asesina.


“Kill Bill Vol. 1” es un espectáculo visual con todos los ingredientes que distinguen al cine de Tarantino. En particular, la cinta no trata de mayor cosa más que la venganza de La Novia. Sin embargo, cada escena, cada capítulo, está confeccionado con tal detalle que es simplemente brillante. Tarantino incluye en la mezcla pantallas divididas, tomas en blanco y negro, en cámara lenta e incluso anime para la historia de origen de O-Ren Ishi (hacerlo de otra forma hubiera resultado demasiado explícito ante el despliegue de sangre y el contexto pedófilo, lo que le hubieran significado al filme una clasificación C). El rimo es constante y el espectador no puede evitar sentirse fascinado ante la determinación de La Novia y la brutal belleza de las escenas de pelea. La coreografía es tan exacta como espectacular; los escenarios tan adecuados, que como en la escena en el jardín japonés donde nieva, rallan en lo onírico. La música, de nuevo, forma pieza vital al enriquecer cada momento.


El elenco es en su mayoría femenino. Thurman, por quien la filmación se retrazó a causa de su embarazo, tiene en La Novia uno de sus personajes más representativos. Su personaje es el más complejo y requiere no sólo de un amplio rango, sino al igual que los demás, de presencia, personalidad, fuerza y gracia física. Thurman se compromete por completo y le da veracidad a escenas que de otra forma podrían caer en lo irreal. Por su labor, se hizo de los premios Saturno y Empire como Mejor Actriz, y de la nominación al Globo de Oro. Vivica A. Fox es adecuada como Vernita, pero es Lucy Liu quien sobresale. Tarantino originalmente quería a una japonesa para la parte pero después de ver el trabajo de Liu en “Shangai Noon” (2000) hizo ajustes al guion para incluirla.


La técnica y maestría de Tarantino hacen de “Kill Bill Vol. 1” una obra obligada a pesar de que como pieza independiente no se sostiene narrativamente, pero de eso se trata. La nominada al premio Saturno por Mejor Guión y Mejor Director, y ganadora como Mejor Película de Acción-Aventura-Thiller es la primera mitad apenas de un espectáculo que debe verse completo. En el “Vol. 1” la sangre ha empezado a correr, pero la muerte no se ha consumado.

EE.UU. 2003

Director: Quentin Tarantino.

Reparto: Uma Thurman, David Carradine, Vivica A. Fox, Julie Drayfus, Lucy Liu, Daryl Hannah, Michael Madsen, Michael Bowen, Sonny Chiba.

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