Identidad sustituta

En unos años no habrá más enfermedad ni crimen ni racismo. La gente podrá hacerlo todo y sin riesgos, desde la seguridad de sus casas a través de ‘sustitutos’. Creados originalmente para permitirle a personas con capacidades diferentes moverse en el mundo, los ‘sustitutos’ o robots de alta tecnología se legalizaron y popularizaron luego de mostrar sus bondades, entre las cuales, se encuentra además, la posibilidad de mejorar o escoger otra apariencia. Pero cuando los usuarios de un par sustitutos mueren simultáneamente cuando sus robots son asesinados, los agentes del FBI, Greer (Bruce Willis) y Peters (Rahda Mitchell), deberán investigar quien está detrás de ello.



La premisa tras “Identidad sustituta”, basada en la novela gráfica homónima de Robert Venditti y Brett Weldele, es por demás interesante y adecuada para los tiempos actuales. Por un lado, la idea responde al eterno juego de las máscaras y dobles intenciones explotadas en filmes como “Relaciones peligrosas” (1988), y por otro, incorpora las posibilidades que Internet y la realidad simulada ya permiten: acercan al tiempo que aíslan. Pero “Identidad sustituta” apenas y rasca la superficie del tema. John Mostow no consigue definir que tipo de película es. Por momentos parece un film noir, en otros un thriller y en otros más una sátira social. No consigue alcanzar los niveles de otros filmes de ciencia ficción como “Sentencia previa” (2002) y está lejos de clásicos como “Blade runner” (1982), con el cual curiosamente comparte parte de la premisa. Parece temerosa de encarar la individualización y deshumanización que representan los sustitutos y se conforma con un tratamiento complaciente que se limita a presentar una historia entretenida pero intrascendente. Un guion mejor construido y una mayor duración la hubieran beneficiado.

A nivel visual “Identidad sustituta” cumple. El mundo de los sustitutos se aprecia plástico, como una recreación del de la muñeca consentida de las niñas. La fotografía, la escenografía y el diseño de arte son también atinados. Bruce Willis, con un peluquín terrible en su versión sustituta, cumple con un rol de héroe bastante típico (el hombre que ha perdido a su hijo y no puede superarlo). Rahda Mitchell está bien a secas y James Cromwell hace lo que puede con un antagónico unidimensional. El personaje más interesante lo tiene en sus manos Rosamund Pike, quien interpreta a Maggie, la atormentada esposa de Greer que ha encontrado en su sustituta la mejor forma de evadirse del dolor y la realidad.


Las posibilidades de contar con una identidad sustituta son tan tentadoras como peligrosa, lástima que “Identidad sustituta” apenas y consiga, al caer en la fórmula y complacencia, resultar entretenida, pero poco ingeniosa y alejada de la radiografía del ser humano que la ciencia ficción persigue. Es una sustitución fallida.

Surrogates

EE.UU. 2009

Director: Jonathan Mostow.

Reparto: Bruce Willis, Radha Mitchell, Rosamund Pike, James Cromwell, Vingh Rhames.

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