Harry Potter y la piedra filosofal

“Eres el niño que vivió,” Hagrid a Harry Potter.

La serie de Harry Potter se ha convertido en uno de los grandes fenómenos literarios. El que llegara a la pantalla grande era sólo cuestión de tiempo. El que conservara la fidelidad y sobre todo la magia con que ha atrapado a millones de lectores era la principal duda, máxime cuando la serie se compone de siete tomos y un inicio mal logrado pondría en peligro el resto de las entregas. J.K. Rowling cuidó su obra y se tomó el tiempo necesario para ceder los derechos. La escritora se negó a venderlos a Steven Spielberg quien deseaba ubicar la acción en Estados Unidos y poner como protagonista a Haley Joel Osment (“El sexto sentido”, 1999). Rowling insistió en que el libro mantuviera su contexto. Y aunque su candidato para dirigir era Terry William (“12 monos”, 1995), Warner Brothers optó por la experiencia con niños de Chris Columbus (“Mi pobre angelito”, 1990). Aún así, la británica pudo escoger directamente a algunos actores entre ellos a Alan Rickman (Snape) y Robbie Coltrane (Hagrid). Las decisiones fueron un acierto y “Harry Potter y la piedra filosofal” es una película entretenida y entrañable. Los personajes parecen haber saltado de las páginas del libro. El público aseguró la continuidad de la serie y para febrero de 2002 había convertido a la película en la segunda más taquillera después de “Titanic” (1997).



Harry Potter es un niño de 11 años que vive con sus tíos en Inglaterra luego de que sus padres murieran en un accidente. De pronto comienzan a llegar lechuzas con cartas para Harry. Su tío se niega a que las lea. Un día aparece un enorme hombre para recoger a Harry quien ha sido requerido en Hogwarts, una escuela de magia. Es entonces que el niño descubre que sus padres fueron asesinados por un poderoso mago obscuro y que él fue el único que sobrevivió cuando un hechizo salió mal y su atacante fue vulnerado. La cicatriz en forma de trueno que tiene en la frente es recuerdo de ello. Harry emprende el viaje y descubre un nuevo mundo, sólo que aunque más divertido no estará exento de peligros. En “Harry Potter y la piedra filosofal” se cuenta el primero de sus años en Hogwarts.


Chris Columbus no es el director más talentoso, pero es lo suficientemente inteligente para concentrarse en la historia, utilizar adecuadamente los efectos especiales y crear con cuidado los personajes. Si bien el resultado es, en cierto sentido, más un producto que una obra de arte, el cuidado y detalle que ha sido puesto en su elaboración lo hacen memorable y aseguran su permanencia como un clásico infantil. La combinación de actores consagrados (Maggie Smith, Richard Harris, John Hurt, entre otros) con nuevos talentos es adecuada y denota el cuidado con el que fueron seleccionados. Daniel Radcliffe es un descubrimiento. Como el responsable de sacar adelante un personaje icónico, Radcliffe no sólo da la apariencia precisa sino que despierta la ternura requerida y encarna con fuerza y aplomo la inocencia adecuada. Lo acompañan Emma Watson como la brillante Hermione y Rupert Grint como el simpático y torpe Ron.


Nominada al Oscar por Mejor Dirección de Arte, Mejor Vestuario y Mejor Banda Sonora, “Harry Potter y la piedra filosofal” es una puerta adecuada para la serie que ha regresado a los niños a los libros. Es un clásico infantil y uno que seguro, a pesar de sus imperfecciones y pretensiones comerciales, tendrá un futuro tan longevo como el que promete la piedra de Nicolás Flammel.

Harry Potter and the Sorcerer’s Stone

Inglaterra/EE.UU. 2001

Director: Chris Colombus.

Reparto: Richard Harris, Daniel Radcliffe, Maggie Smith, Emma Watson, Rupert Grint.

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