Gigante

Haciéndole honor a su nombre “Gigante” es grande en todos los sentidos. Con una duración de más de tres horas, la adaptación de la novela homónima de Edna Ferber, protagonizada por tres figura icónicas de Hollywood, se convirtió en un éxito tanto de taquilla como de crítica. Con un presupuesto de cinco millones de dólares (una superproducción para la época) se colocó como la película más taquillera de Warner Bros., hasta el estreno de “Superman” (1978), y consiguió diez nominaciones al premio de la Academia, incluyendo Mejor Película, Mejor Guion y Mejor Actor, aunque sólo obtuvo la distinción por Mejor Director.



“Gigante” empieza en la década de 1920 con la llegada del millonario ganadero Bick Benedict (Rock Hudson) a Virginia. Su visita obedece a la compra de un semental. Los dueños son unos aristócratas de cuya hija, la independiente y progresista, Leslie Lynnton (Elizabeth Taylor) se enamora. Rápidamente se casan y juntos regresan a Reata, el rancho de 600 mil hectáreas de Bick. Luz (Mercedes McCambridge), la hermana, recibe fríamente a Leslie quien además se siente indignada ante el trato racista que les es dado a mujeres y nativos del lugar. Encuentra un amigo en Jett Rink (James Dean), un trabajador rebelde a quien no le es indiferente y que envidia la riqueza de Bick. La suerte le cambia cuando encuentra petróleo en el pequeño pedazo de tierra que Luz le heredara al morir. Los años pasan y el antagonismo entre Bick y Jett incrementa. Jett se convierte en el símbolo local y es conocido como el Sr.Texas. Bick ve sus valores y creencias puestos a prueba ante las decisiones de sus hijos.


A pesar de su excesiva duración, de algunas escenas innecesarias (el sepelio, por ejemplo) y de contar demasiadas historias, “Gigante” tiene suficientes méritos para colocarse en el lugar 82 en la lista de las Cien Mejores Películas del American Film Institute y ubicarse entre los grandes clásicos. Por un lado está la extraordinaria fotografía de Lenser William C. Mellor. cuya cámara captura impresionantes vistas y marcadas siluetas, y contrasta la aridez y vastedad de Texas con el verdor de Virginia. Por otro las impecables actuaciones de sus protagonistas, cuya selección resultó atípica para la época pues la costumbre era utilizar a actores maduros y rejuvenecerlos, no a la inversa.


Si Stevens hubiera conseguido a los actores en que pensó inicialmente los rostros de “Gigante” hubieran sido Grace Kelly o Audrey Hepburn como Leslie, Clark Gable o William Holden como Bick, y Alan Ladd o Montgomery Cliff como Jett. La elección final no puede ser más atinada. Elizabeth Taylor tiene en Leslie un papel que le permite dar muestras de su mejor repertorio. Es dulce, sofisticada y testaruda, y crece conforme el personaje madura. Hudson muestra un amplio rango de emociones. Bick pasa de ser un joven empecinado a un abuelo cariñoso. Un hombre que enfrenta el paso de los años y el cambio de paradigmas, que ve sus expectativas colapsarse con cada decisión que sus hijos toman y con cada paso que la sociedad da. Pero Bick aprende. Es ante todo un hombre de familia. James Dean, quien realizó su última interpretación y obtuvo su segunda nominación póstuma al Oscar como Mejor Actor de Reparto, es Jett Rink, personaje basado en el magnate petrolero Glenn Herbert McCarthy. Dean da profundidad a un personaje poco desarrollado y de cuyos antecedentes y motivaciones poco se sabe en realidad. Es más lo que se infiere. Aún así, su participación y fallecimiento ayudaron a elevar el estatus del filme. Jett simboliza la turba que el crecimiento industrial causó en aquellos habituados a las viejas formas. El estilo interpretativo de Dean, acostumbrado a improvisar y cambiar diálogos según lo sintiera, aunque le generó problemas con el tradicionalista Stevens, es una muestra su impecable talento.

Los veinticinco años que transcurren en “Gigante” son testigo de una saga que refleja el sentimiento de una era, sus contrastes y tradiciones, y su transformación. El mayor cambio está en la aceptación de la mujer como ser pensante que puede participar en discusiones políticas y ‘temas de hombres’, en la aceptación de los hijos como seres con voluntad y decisión propia, y sobre todo, en la aceptación de los otros, los nativos (mexicanos para el caso), como iguales. Eso es verdaderamente gigante.

Giant

EE.UU. 1956

Director: George Stevens.

Reparto: Rock Hudson, Elizabeth Taylor, James Dean, Carroll Baker, Mercedes McCambridge, Dennis Hopper, Sal Mineo.

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