Furia de titanes

Bajo el pretexto de que la tecnología permite impresionantes efectos especiales en la actualidad y con la intención de convertirla en trilogía, Warner Bros. rehace el clásico filme de culto “Furia de titanes” (1981), una cinta de aventuras precisamente legendaria a causa de la artesanal labor de efectos y modelos, obra de Harry Haunsen.



La historia se centra en Perseo (Sam Worhington), un hijo ilegítimo de Zeus (Liam Neeson), que es rescatado por un pescador cuando es un recién nacido. Años más tarde, los humanos han decidido dejar de rendir pleitesía a los dioses. Molestos los dioses deciden ponerles un ultimátum. El principal interesado, Hades (Ralph Fiennes), ha convencido a Zeus de liberar al Kraken, una milenaria bestia que terminará con los hombres. Para impedirlo, los habitantes de Argos tienen diez días para sacrificar a la princesa Andrómeda (Alexa Dávalos), elegida a causa de la proclamación que su madre hiciera (“es más hermosa que la diosa Afrodita”). La otra opción es que Perseo, un semidios, lo impida. Motivado por la pérdida de su familia, resultado de la guerra, Perseo inicia una travesía imposible para cualquier mortal.


“Furia de titanes” se enfoca precisamente en los efectos especiales. El viaje de Perseo es el pretexto ideal para desplegar una creación digital tras otra: el halo de los dioses, sus apariciones, el surgimiento de gigantes escorpiones, Medusa, el inframundo, Pegaso y el propio Kraken. La factura es de buen nivel y conserva la atención del espectador. Leterrier mantiene el ritmo de la acción más no consigue sacar adelante la parte dramática: la lucha de Perseo por permanecer humano y no ceder a sus cualidades resultado de su origen divino. “Furia de titanes” es entretenimiento en su forma más pura, no la disertación sobre la humanidad que intenta sugerir.

Sam Worthington (“Avatar”, 2009) confirma su estatus como un actor en ascenso, que, sin embargo, nunca consiguió consolidar. El australiano sale avante aunque las escenas le dan poca posibilidad de demostrar algo más que sus habilidades físicas. Liam Neeson y Ralph Fiennes cumplen como los hermanos-dioses en conflicto, mientras que Gemma Artenton, como una mujer condenada a la eterna belleza, tiene el mejor desempeño en un papel que oscila entre lo maternal y lo platónico.


La factura y el trabajo detrás de “Furia de titanes” es de calidad. Hay energía, imaginación y una buena dosis de cinismo. No se trata de una buena película, pero sí de buen entretenimiento. Quién sabe qué dirían al respecto los dioses del cine o las musas del Olimpo...

(Clash of the Titans)

EE.UU./Inglaterra 2009

Director: Louis Leterrier.

Reparto: Sam Worthington, Liam Neeson, Ralph Fiennes, Gemma Artenton, Alexa Dávalos.

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