El sustituto

“Solía decirle a Walter, ‘Nunca empieces una pelea... pero siempre termínala.’ No empecé esta pelea, pero Dios... voy a terminarla,” Christine Collins.

En 2008 un hecho real de 1928 rehuye al olvido al ser retratado por Clint Eastwood en “El sustituto”. La historia, encontrada por el guionista J. Michael Straczynski en el archivo muerto de Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD por sus siglas en inglés), se basa en la conocida como de los “Asesinatos de Pollos de Winesville” y se centra en la desaparición de un niño.



En marzo el hijo de nueve años de Christine Collins (Angelina Jolie), una trabajadora del servicio telefónico, desapareció. Meses después el LAPD anuncia que lo ha encontrado, pero hay un problema: Christine no reconoce al niño como propio. La policía, bajo la mira pública, por corrupción, ha decidido hacer del caso un vehículo para ilustrar su buen trabajo por lo que las protestas de Christine están fuera de lugar. Aunque las diferencias entre los niños son obvias (ni maestros ni compañeros lo reconocen, tiene tres pulgadas menos de estatura y un registro dental distinto), el LAPD determina que Christine está loca y la envía, con un plumazo del director, a una institución psiquiátrica. Ahí, se da cuenta, están recluidas otras mujeres incómodas para la policía. Mientras tanto, el reverendo Gustav Briegleb (John Malkovich), quien ha hecho su misión destapar las mentiras de la policía, lucha por liberarla y, en un lugar apartado, el detective Lester Ybarra (Michael Kelly) descubre los cuerpos de veinte niños en un rancho pollero de Winesville.


“El sustituto” suma, a la de por sí ya impecable trayectoria como director de Eastwood, otra digna obra más. Se trata de un cuidadoso estudio que evita caer en los cánones del thriller para centrarse en la víctima y diseccionar un sistema. Eastwood se hace acompañar de una fotografía sombría de Tom Stern que, como en los hechos, apenas muestra una parte de la imagen; es mucho lo que esconde. La dirección evita montajes y recursos elaborados. Es simple, sencilla y concreta. La banda sonora, creación también de Eastwood, no subraya emociones, observa. Su protagonista, Angelina Jolie, en un papel por el que tanto Reese Witherspoon como Hilary Swank se mostraron interesadas, pero para el que Ron Howard, productor ejecutivo y quien inicialmente dirigiría, la consideró más adecuada por creer que su “look” encajaba mejor con la época, confirma su versatilidad y da cuenta de una poderosa capacidad para transmitir la angustia, impotencia y determinación de su personaje, dándole con ello alma al relato. La actriz obtuvo el premio Saturno por su interpretación y su segunda nominación al Oscar, en esta ocasión como Mejor Actriz. La película fue considerada también por Mejor Dirección de Arte y Mejor Cinematografía. En Cannes contendió por la Palma de Oro.


En un principio “El sustituto” genera simpatía y compasión, después incredulidad, pero más tarde el sentimiento se transforma tanto en sorpresa como en indignación y esperanza. La montaña rusa de emociones se debe a las múltiples capas que conforman al filme y que tan finamente han sido entrelazadas. “El sustituto” es a la vez una historia sobre el amor de una madre, sobre el manejo mediático de las víctimas de un crimen, sobre la búsqueda de la justicia y la verdad, y sobre los alcances de la autoridad en aras de proteger lo que más les interesa: su reputación... y con ello resulta, en cierto sentido y desafortunadamente, profético.

Chageling

EE.UU. 2008

Director: Clint Eastwood.

Reparto: Angelina Jolie, John Malkovich, Jeffrey Donovan, Michael Kelly, Amy Ryan.

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