Diamante de sangre

“Algunas veces me pregunto... Dios nos perdonará por lo que nos hemos hecho unos a otros. Entonces miro a mi alrededor y me doy cuenta... Dios abandonó este lugar hace mucho tiempo,” Solomon Vandy.


Entre las gemas el diamante es rey. Grandes cantidades son pagadas por uno. Es el elemento de distinción para una joya y su portador. La limpieza de sus cortes y su transparencia son tan hermosos que sólo pueden contrastarse con la historia que hay detrás de cada uno, una historia... de sangre.


“Diamante de sangre” es una historia ficticia que se finca en hechos reales. En 1999 la Sierra Leona de África está en guerra civil. En prisión se encuentran Solomon Vandy (Djimon Hounsou) y Danny Archer (Leonardo DiCaprio). El primero, un hombre de color, ha sido encarcelado tras una redada. Vandy ha estado trabajando como buscador de diamantes luego de que su familia fuera separada por el grupo rebelde. Su mayor preocupación es volver a unirla y rescatar a su hijo, quien de otra forma acabará como un mercenario autómata y drogadicto. Archer es un contrabandista que juega en varios frentes. Cuando se entera que Vandy encontró y escondió un diamante rosa (un raro hallazgo que con menos discreción pudo haberle costado como a muchos otros la mano), Danny le ofrece ayudarlo a encontrar su familia a cambio de la gema. Danny sabe que se trata de su oportunidad para escapar del círculo de violencia y corrupción en el que ha estado participando. Al dúo se une Mary Bowen (Jennifer Connelly), una periodista norteamericana que busca exponer las atrocidades que se esconden detrás de cada diamante que llega a un escaparate.


Edward Zwick entrega en “Diamante de sangre” un filme que opera como una película de aventuras, a la mejor usanza de la caza de tesoros, al tiempo que funciona como una denuncia social y política del costo real que conlleva un diamante. Le vendría mejor un ritmo más ajustado y una edición más precisa. Sin embargo, la película evita caer en lugares comunes (salvo en el personaje de Connelly), consigue explicar claramente el contexto y, además, brinda entretenimiento de primer nivel. Leonardo DiCaprio tiene en Archer uno de sus mejores personajes. Con un buen arco narrativo, Danny Archer es un hombre verosímil que actúa de acuerdo a su naturaleza. Es egoísta pero capaz reflexionar más allá de sus propios intereses. Es el papel mejor planteado y DiCaprio, en un rol pensado originalmente para Russell Crowe, le saca buen provecho. Djimon Hounsou interpreta con gran pasión y entrega a un Solomon Vandy un tanto unidimensional pero con un objetivo claro. Ambos actores fueron nominados al Oscar; la cinta fue considerada en otras tres categorías de índole técnico.


Un diamante es tan perfecto que al observarlo pareciera que un embrujo obrara en el espectador. Es como si se tratara de perderse entre la perfección de sus cortes y la belleza del conjunto. Pero en el laberinto de su esplendor está un camino de sangre que irremediablemente conduce a un mundo al que es fácil ignorar pero imposible borrar... como el rastro que ha dejado.

Blood Diamond

EE.UU. 2006

Director: Edward Zwick.

Reparto: Leonardo DiCaprio, Djimo Hounsou, Jeniffer Connelly, Michael Sheen.

7 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo