Chocolate

Tentación, libertad, moral, gozo y privación. A finales de la década de los cincuenta en un pequeño pueblo francés todo parece marchar a la perfección. Nadie se sale de las reglas y todos, absolutamente todos, asisten rigurosa y religiosamente a misa. De pronto, un fuerte viento del norte sopla sobre la región y con él llega la misteriosa Vianne (Juliette Binoche) en compañía de su hija Anouk (Victorie Thivisol). Las extranjeras se disponen a establecer una chocolatería en plena cuaresma. El sacrilegio no puede ser mayor, pues es la golosina la representación del pecado y los placeres mundanos, algo que parece haberse extinguido en el pueblo y que sin embargo se esconde en cada poro de sus habitantes. La actitud despreocupada de la extranjera inquieta a los habitantes y se contrapone a el conservador Conde de Reynaud (Alfred Molina). Una guerra se desata con la firme intención de expulsar a la mujer que ha perturbado la paz. Una guerra que se pelea en el interior de cada persona por definir si se sigue en el camino de la monotonía o si se empieza a sentir.



“Chocolate” de Halström (“Las reglas de la vida”, 1998 y “Atando cabos”, 2001) es un cuento de hadas que, si bien no retrata la complejidad del ser humano, si plantea y expone algunos de sus más comunes trances. En la cinta varios personajes se han conformado con seguir a la corriente y privarse de aquello que desean. Todo por seguir lo que marca la ley de “Dios”. Josefina (Lena Olin) sufre de violencia doméstica, a Armande (Juidi Dench) le ha sido negada la posibilidad de ver a su nieto, el mismo Reynaud vive una mentira por temor al qué dirán y bueno hasta Vianne tiene sus ataduras, claro, por razones distintas.


El filme, que cuenta con un reparto multiestelar y excelentes actuaciones entre las que se incluyen las participaciones de Carrie-Anne Moss, Johny Depp y Peter Stomare, es una adaptación de la novela de Joane Harris. “Chocolate” se hizo a pesar de sus detractores que consideran a la cinta como demasiado empalagosa, de cinco nominaciones al Oscar –entre otras la de Mejor Película, Actriz (Binoche) y Actriz de Reparto (Dench)-.


“Chocolate” es una fábula moderna que plantea y contrapone al paganismo frente a quienes cierran sus mentes a la experiencia de vivir. A pesar del tono soñador de la película, aquello de lo que trata no puede estar más vigente. Basta con ver la reacción de Próvida, dirigida por el señor Serano Limón a “El crimen del padre Amaro. El punto y la reflexión están en que en la vida hay muchas cosas más peligrosas que el simple hecho de gozar; lo peligroso es no hacerlo. La vida es precisamente sobre aquello que se hace, no aquello que se deja de hacer por reglas que no hacen más que restringir y limitar al ser humano. El chiste está en encontrarle el sabor a ese chocolate que representa el privilegio de experimentar cada uno de los placeres sensoriales y de gozar a plenitud de libertad. “Chocolate” es una puerta a un mundo lejano que plantea situaciones cercanas, que permiten pasar un rato agradable y que deja al correr de los créditos un buen sabor de boca.

(Chocolat)

EE.UU./Reino Unido 2000

Director: Lasse Hallström

Reparto: Juliette Binoche, Judi Dench, Alfred Molina, Lena Olin y Johnny Depp.

Artículo inicialmente publicado en el periódico estudiantil “La Catarina” de la Universidad de las Américas-Puebla. Derechos Reservados de Carlos Andrés Mendiola H.

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