Bonnie y Clyde

“They’re young, they’re in love, and they kill people,” frase promocional.

Amor, violencia, crimen y romance.


Bonnie Parker (Faye Dunaway) es una hermosa joven aburrida de la vida y con deseos de un cambio. Su oportunidad llega cuando conoce al carismático y atractivo, aunque nómada, Clyde Barrow (Warren Beatty), quien alberga la esperanza de que una vida de crímenes lo liberará de las dificultades de la Depresión. Los jóvenes se enamoran e inician en la década de 1930 un recorrido que los llevará de Oklahoma a Texas, y dejará tras su paso una estela de atracos. Pronto se convierten en celebridades y generan posturas opuestas: para algunos representan lo que desean hacer y no se atreven, para otros son unos delincuentes que merecen la muerte.



“Bonnie y Clyde” inicia como una comedia romántica y pronto se transforma en un torbellino a toda marcha. Su factura resulta innovadora para sus tiempos y marca pauta para trabajos posteriores (“Asesinos por naturaleza” y “Pulp Fiction”, por citar algunas). La cinta se coloca como la número 27 en la lista de los 100 Mejores Filmes del American Film Institute y se hizo del premio a la Mejor Película en el Festival de Mar de Pata y de dos premios de la Academia (Mejor Actriz y Mejor Fotografía), amén de ocho nominaciones en otras siete categorías incluyendo Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actriz y Mejor Actor de Reparto (para Hackman y Pollard).

El desempeño de Dunaway –quien sustituyó a Jane Fonda- y de Beatty es extraordinario. Los personajes son emblemáticos y dan forma a uno de los grandes clásicos del cine. La historia de “Bonnie y Clyde” es la historia, adaptada, de una pareja de criminales que dejó su huella en Estados Unidos y la cinematografía. Tan sólo la escena final es inolvidable.


La cinta cautiva por sus personajes y su peculiar idilio, y atrapa por el contexto cultural donde se producen sus acciones. La violencia como tema se pone al descubierto. Se presenta, se expone, pero no se juzga. La decisión es de quien mira. La respuesta no es sencilla. Los motivos y culpables varían dependiendo de dónde se vea. Y los “criminales” son ahora íconos sociales.

La injusticia, la desigualdad y el deseo de sobresalir, de ser alguien, se combinan y transforman. Convierten en héroes o villanos, pero al fin de cuentas en alguien... cómo le diría Clyde a Bonnie, “tú me hiciste alguien a quien recordarán” ... para bien o para mal. El recuerdo se escribe con tinta indeleble y queda marcado en el alma.

(Bonnie and Clyde)

EE.UU. 1967

Director: Arthur Penn.

Reparto: Warren Beatty, Faye Dunaway, Gene Hackman, Estelle Parsons y Michael J. Pollard.

Artículo inicialmente publicado en el periódico estudiantil “La Catarina” de la Universidad de las Américas-Puebla. Derechos Reservados de Carlos Andrés Mendiola H.

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