Billy Elliot

Considerado como uno de los mejores filmes de 2000, “Billy Elliot” marca el debut del director de teatro Stephen Daldry en el séptimo arte. Daldry presenta la historia de un niño de once años –el Billy Elliot del título- quien ve su vida transformada luego de descubrir accidentalmente el mundo del ballet durante una de sus clases de boxeo. A raíz de ese hecho Billy (Jaime Bell) deberá enfrentarse a su padre, quien no logra comprender que el gusto y la habilidad de su hijo en la danza no significa que sea homosexual. Billy cuenta con el exigente apoyo de la señora Wilkinson (Julie Walters) su maestra de ballet, la comprensión senil de su abuela y la amistad de Michael. Los obstáculos a vencer, la pobreza, el machismo, y sobretodo las propias limitaciones de Billy, quien deberá decidir entre sus responsabilidades hacia la familia y la oportunidad de desarrollar su talento.



La cinta refleja la transición de Billy a la vez que denuncia la injusticia social que impulsa una huelga. El padre y el hermano de Billy son un par de mineros que luchan por conseguir mejores condiciones laborales, sueldo y beneficios. El resultado inmediato es una mayor pobreza y la consecuente tensión. El escenario no es el más prometedor para el incipiente bailarín.

Ganadora de los premios a Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor Debutante y Mejor Guion en los British Independent Film Awards y nominada a tres premios de la Academia y dos Globos de Oro, “Billy Elliot” no es una cinta sobre el arte de bailar y mucho menos un musical, aunque dio pie a uno. El acierto de la cinta está en sus bien construidos personajes, quienes lejos de ser meros espectadores cuentan también con una problemática propia, la cual va de los problemas matrimoniales al despertar latente de la homosexualidad pasando por los sueños frustrados y las oportunidades que se le brindan o niegan a los hijos.


“Billy Elliot” es una historia sobre las relaciones familiares. Una historia sobre aquello que está dispuesto a hacer un padre para reencontrarse con su hijo y sobre el coraje que debe encontrar un niño para conseguir sus sueños. El resultado es una inspiradora cinta que deja una sonrisa en los labios y la convicción de que la decisión de Billy de moverse con gracia y fuerza como un reflejo de belleza es mejor que el hacerlo como una fuerza de destrucción.

Reino Unido 2000

Director: Stephen Daldry.

Reparto: Julie Walters, Gary Lewis, Jamie Bell, Jean Heywood y Jamie Draven.

Artículo inicialmente publicado en el periódico estudiantil “La Catarina” de la Universidad de las Américas-Puebla. Derechos Reservados de Carlos Andrés Mendiola H.

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