300

“Regresa con tu escudo o sobre él,” la reina Gorgo (Lena Headley) a Leónidas.

Convertida en una película de culto, “300” es la muestra ideal de lo paradójico. Por un lado representa el clímax comercial (con un costo de 65 millones de dólares recaudó más de 200, un logro aún mayor para una película de clasificación para adultos) de una nueva forma de hacer cine y trasladar ‘literalmente’ a la vida una novela gráfica, y por otro, una oda a la violencia, el exceso visual y la intrascendencia argumental.



“300”, basada en la obra homónima de Frank Miller, cuenta el enfrentamiento entre el ejército de trescientos hombres liderados por el rey espartano Leonidas (Gerard Bluter) y los Persas, empecinados en conquistarlos. Esparta se distingue por la formación que da a sus hombres, educándolos desde su nacimiento para ser los más aguerridos guerreros. Son hombres hechos para la guerra y antes que ceder, morirán en el campo de batalla.


El mérito de “300” está en el espectáculo visual que monta y que raya en lo gore. Zack Snyder (“El amanecer de los muertos”, 2004), coguionista y director, se las arregla para mantener la atención del espectador al ofrecerle un escenario tan preciosita como onírico y brutal. Filmada prácticamente por completo en pantalla azul en 60 días y post-producida en casi un año, “300” lleva a un nuevo nivel lo mostrado por “Sin City” (2005) y “El capitán Sky y el mundo del mañana” (2004). Pero a diferencia del original, cuya inspiración viene de “Los 300 espartanos” (1962) de Rudolph Maté, “300” hace poco por explorar la disertación sobre el rol del héroe. La obra de Maté, hizo que Miller replanteara su percepción del héroe, al aprender que no es siempre el que gana y que a veces debe sacrificarse. La obra de Snyder, que no pretende apegarse a los hechos históricos, es simplemente violencia, tan hiperbólica como sus personajes un tanto caricaturescos.


El otro legado de “300”, que recogió el premio Saturno como Mejor Película de Acción y Mejor Director, y que fue nominada en otras ocho categorías, incluyendo Mejor Actor y Mejor Vestuario, es su protagonista: Gerard Butler. El escocés tiene en Leonidas su vehículo a las grandes ligas. Dueño de una imponente presencia, acrecentada por el entrenamiento físico al que, junto con el resto del reparto debió someterse, Butler saca provecho de su limitado personaje, ubicándose entre lo más rescatable de la película.


El éxito de “300” no está en su retrato de una época ni en la exploración de un ideal. Está en el fastuoso entretenimiento que provee. Y en que sin las mejores técnicas consigue regresar, quizá no intacto, pero sí con su escudo.


EE.UU. 2006


Director: Zack Synder.

Reparto: Gerard Butler, Lena Headley, Dominic West, Rodrigo Santoro, David Wenham.

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