"Michael" de Antoine Fuqua
- Carlos Andrés Mendiola

- hace 1 día
- 6 Min. de lectura
Esto es Michael... sin el Jackson.
Mucho ruido es lo que nos presentaron los tráilers de esta biopic que prometía, por el talento involucrado, por la música, por el ícono legendario del que se trata, pero el resultado final son "pocas nueces" o "las nueces" suficientes para los fanáticos de Michael Jackson. Con las debidas diferencias "Michael" es para las biopics lo que "Super Mario Bros" y ahora "Super Mario Galaxy" para las adaptacions de videojuegos, simplemente fanservice. Es una biopic a modo.
"Michael" va de 1966 a 1988, 22 años en una carrera de 45 para un artista que se despidió precipitada y abruptamente a los 50. La película inicia, como otras, con el artista (Jafar Jackson) a punto de salir al escenario. Es el Bad Tour, su primera gira en solitario. Antes de verlo, hay un flashback que dura toda la cinta y que comienza en 1966 cuanto está en ensayos con sus hermanos, bajo la mano dura de Joseph (Colman Domingo), su padre. De ahí se sigue a las primeras presentaciones, la firma con Motown, el primer disco como solita de Michael en 1978, "Off the Wall", aunque sin dejar a los Jackson 5, luego "Thriller" y la gira Victory con sus hermanos. Eso es prácticamente todo. En paralelo se tocan algunos momentos personales y se "revelan" cieetos aspectos como el que escribía afirmacíones, el vitiligo, sus cirugías, su gusto por "Peter Pan" de J. M. Barrie, su afisión por los animales, el accidente que le quema la cabellera, su labor filantrópica, su cercanía con Bill (KeiLyn Drurrel), su guardaespaldas, y su relación con John Branca (Miles Teller), su abogado y pieza clave para que Michael consiguera lo que quería. Branca era una suerte de abogado, negociador y vocero.
Todo esto es tocado por "encimita" y ese es el problema de "Michael" que incluso, al concluir, dice "Su historia continúa" y es que ese es el plan para una producción que costó cerca de 170 millones de dólares y que tuvo que rehacer todo su tercer acto porque no tuvieron la precaución de saber qué podían contar y qué no y resulta que no pueden hablar de los casos de abuso, así que ni siquiera se sugieren. Y bueno, al rehacer ese tercer acto probablemente más bien se tuvo que rehacer toda la estructura narrativa de una película que se sabe tuvo en un primer corte alrededor de cuatro horas, así que el "Michael" que vemos en pantalla es uno que se "construyo" para ajustarse a estándares comerciales y legales con las piazas que quedaron. Es una suerte de "Frankenstein" que, para ser justos, se ve bien, pero no es nada especial y eso tratándose de una biopic que habla de alguien muy especial es una ironía.
"Michael" tiene sus aciertos. Juliano Krue Valdi, quién hace a Michael en su infancia, es angelado y está bien, aunque quién se roba el show es Jaafar Jackson, sobrino de Michael y quién lo encarna en la mayoría de la cinta. Jafaar tiene chispa, canta bien y baila espectacular. Ojalá la película le diera mejores momentos más allá del escenario, quizás sea una cuestión de un guion que tampoco le permite mayor lucimiento a Colman Domingo, quizás también del propio Antoine Fuqua, director. Fuqua llevó a Denzel Washington al Oscar por "Día de entrenamiento", pero aquí ninguno de los personas tiene un desarrollo real, no son personajes complejos, son unidimensionales. Joseph simplemente es autoritario, egocéntrico y ambicioso. Por cierto, habría sido un buen detalle e incluso habría servido a la historia eso, por qué era Joseph y no Papá y es que era un mecanismo más de control, para mantener distancia y evitar sentimentalismos.
También están bien los números musicales, aunque no hay uno al nivel de lo que "Bohemian Rhapsody" logra con el final y que hace toda la película porque "Bohemian Rhapsody" no es una buena película, pero ese momento la salva, tampoco está al nivel de lo que "Elvis" logra con sus primeras presentaciones transmitiendo la locura y el desenfreno, la magia, del escenario. La mayor magia está cuando se prepara la coreografía de "Beat It" porque incluso otros como "Thriller", sólo tienen momentos, pero no el conjunto. A "Michael" le falta apretar esas tuercas con una mejor edición para lograr la magia que Jackson tenía y que sigue haciendo que, por ejemplo, los videos de sus canciones conecten, emocionen, ericen la piel. La película no llega ahí. La película está más en el nivel de una cinta de televisión con momentos destacados, rescatables.
Una buena biopic logra lo paradójico, mostrar la genialidad de la figura en cuestión y también su humanidad. "Michael" se va más por lo primero, aunque se queda corto, y falla en lo segundo. Hay incluso una escena en la que Michael habla de que no tiene amigos y su madre le dice que es porque no es cómo los demás, pero él se siente solo. Eso es humano y eso, como otras oportunidades de conectar con el público, de encontrar algo universal, se pierde. "Michael" pareciera querer hablar de la familia, que es referida como en núcleo de Michael, y que es un argumento constante de Joseph, pero sobre la que Michael luego dice que es el público... había una búsqueda ahí. También está alrededor la fascinación de Michael por "Peter Pan" y su incapacidad por crecer del todo; hace paralelismos ente el cuento y la relación de Michael con Joseph, pero los desaprovecha. Otras posibilidades están en la música y su caracter expresión y de redención. Está el genio creativo. En ese sentido la película no evita los habituales guiños que "revelan" algún momento de la vida que llegó a una canción o un video. Del genio creativo habla más "This Is It", el documental sobre lo que habría sido su última gira y que sí logra expresar el cuidado, el talento y el control, en el buen sentido, que tenía Michael para conectar con su público y hacerlo vibrar. Otro más y el que se plantea al inicio, luego se olvida y se recupera al final, está en la lucha por la libertad, por emanciparse de su padre y ser. Eso habría sido una coming of age story que tampoco alcanza a ser del todo. "Michael" quiere ser, lo intenta, pero no lo es... otra ironía para un filme que habla de alguien que sin intentarlo ya era fantástico. No por nada, Jackson es y será el Rey del Pop, no por nada es la única figura que en solitario vendió más de 500 millones de discos.
En una vida tan compleja y tan completa como la de Michael Jackson hay mucho que contar y es entendible que no todo quepa o entre en una biopic, pero hay faltantes que no hacen mucho sentido o que no se han explicado. Los Jackson eran diez y en la película parece que sólo eran cinco y La Toya, ¿dónde está Janet? ¿Quedó fuera también por cuestiones legales? ¿No se le pudo sustituir con "Juanita" o "Julieta" en aras de ser un poco más files a la realidad?
De "Michael" las apuestas eran altas, aunque con dudas. Estaba en varias listas de posibles películas que irían por el Oscar 2027. Quítenla de una vez. No sucederá, incluso para Jafaar se ve difícil, ¿cuál es su escena para el Oscar? Porque un baile no cuenta y un moment dramático, verdaderamente dramático, tampoco.
"Michael" es una oportunidad perdida. Se suma a las decenas de biopics que estrenas cada año, que engrosan listas, pero que tienen poco brillo, poca propuesta frente a otras como las citas o "Un completo desconocido", "Better Man" o "Rocket Man". El único brillo de "Michael" está en Jafaar y los destellos que consigue del propio Michael.
Los posters de "Michael" destacan que era, que es, un rey y un ícono, una leyenda, que cambió la música. "Michael" es incapaz de mostrar sus claroscuros, de revelar algo nuevo, de capturar la esencia de alguien tan humano como excepcional, de alguien que a pesar de sus muchas incongruencias, de sus posibles fallas, sigue estremeciendo, haciendo vibrar, con su talento, su voz única, sus movimientos originales y un arte que no detiene nada ni nada, que es sentimiento puro.
Esto no es Michael Jackson, es sólo Michael.










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