"¡La novia!" de Maggie Gyllenhaal
- Carlos Andrés Mendiola

- hace 15 horas
- 5 Min. de lectura
"Mm, queridos, se avecina una revolución. Si Frankenstein los asustó, mi próxima historia los hará ponerse de pie y gritar: ¡Socorro!" Mary Shelley
¡Está viva! ¡Está viva!
"¡La novia!" es una de esas películas que intriga como sucedió también con "Cumbres borrascosas" o como ha pasado con otras como "Barbie" o "Pecadores". Un poco porque los materiales promocionales dan idea de qué van, pero no del todo, como bien deben hacer, y otro poco por los ingredientes que las conforman. ¿Qué va a hacer la directora de "Lady Bird" y "Mujercitas" con "Barbie", la de "Saltburn" y "Hermosa venganza" con un clásico como "Cumbres borrascosas" y ahora la de "La hija oscura" con "La novia"?
"La novia" es originalmente una secuela de "Frankenstein" de 1931. Se realizó en 1935 y elabora sobre otra parte de la novela de Mary Shelley que no se adaptó en la primera, la necesidad del Monstruo por tener compañía, aunque en realidad se detona principalmente por el interés del Doctor Pretorious (Ernest Thesiger) de crear vida como lo hiciera su colega Henry Frankenstein (Colin Clive). La película culmina con la creación de "La novia". Para muchos es la obra maestra de James Whale.
Maggie Gyllenhaal le dio un giro a su carrera en 2021 con "La hija oscura". La actriz tiene en activo desde 1992 y había obtenido reconocimiento por su labor frente a las cámaras habiendo participado en un amplio rango de películas y personajes que van de lo independiente a lo comercial como "Secretaria", "El caballero de lo noche" o "Donnie Darko". Moverse como directora, le da otra posibilidad de acción. Por "La hija oscura" fue nominada por Mejor Guion Adaptado y la película obtuvo otras dos menciones, Mejor Actriz (Oliva Colman) y Mejor Actriz de Reparto (Jessie Buckley). Mientras aquélla fue una producción pequeña, de 5 millones de dólares, y un drama, con "¡La novia!" da un salgo a uno mucho mayor de entre 80 y 90 millones de dólares, abordando un género muy distinto. "¡La novia!" es un romance gótico con elementos de ciencia ficción, terror, romance y comedia.
En "¡La novia!", Ida (Jessie Buckley), una joven que vive en el Chicago de 1936, muere por accidente. Frankenstein (Christian Bale) o Frank, para los cuates, está también en la ciudad y convence a la Dra. Cornelia Euphronius, cuyo trabajo sobre reanimación ha leído, de darle una compañera. El cadáver de Ida es el elegido, Frank se apresura a decirle que es su Novia y el resto va de su relación y el intento por sobrevivir en un mundo donde siguen siendo vistos como "monstruos".
"¡La novia!" es una película que deja una impresión. Eso es innegable. Desde la primera imagen en blanco y negro con Jessie Buckley haciendo a una Mary Shelley un tanto al borde de la histeria y quién funge como una narradora provocadora, pasando por un diseño de producción expresivo, una fotografía que resalta los colores saturados y actuaciones al punto de un elenco de primera línea, encabezado por Buckley, quién está en un momento clave de su carrera, a punto de coronarse como Mejor Actriz en el Oscar por "Hamnet". Buckley tiene años en la mira, destacando por gran presencial y rango histriónico en cintas como "La hija oscura" o "Ellas hablan". Aquí, de nuevo, se entrega a un personaje escandaloso y que llena la pantalla, aunque al que quizás le falta un momento de verdadera vulnerabilidad.
Christian Bale hace su propia versión de Frankenstein, dándole capas distintas al personaje. Este no es el Frankenstein de Jacob Elordi en la versión de Guillermo del Toro, tampoco el de James Whale. Es un Frankenstein que ha vivo más, al que le pesa más la soledad, quién ya no anhela encajar tanto en la sociedad, sino más bien encontrar compañía. El diseño de producción retoma aspectos del original como los puntos en la cabeza, pero con toques que lo hacen "más realista", aunque igual de monstruoso. Annette Benning está bien, aunque no tiene tanto que hacer. Jake Gyllenhall roba algunos momentos como Ronnie Reed, un actor popular de Hollywood a quién Frank Admira, y Penélope Cruz y Peter Sarsgaard hacen buena dupla como los detectives Wiles y Malloy. El elenco no es el problema de "¡La novia!" como tampoco lo es nada de lo técnico.
El caso de "¡La novia!" es uno de aquellos donde probablemente hay una mejor película en el guion o en la sala de postproducción. El detalle esencial está en el foco de la historia. El primer acto es confuso porque no se sabe quién está guiando la película, si es sobre Ida o sobre Frank. En la original de Whale, en realidad no es tanto de ninguno, es de Pretorius, quién tiene un objetivo claro, y luego de Frankenstein. Aquí pareciera más bien ser sobre Frankenstein, pero luego cambia, duda. Y es que al final se descubre que Ida tenía un objetivo, tenía que descubrir a un asesino de mujeres, pero es muy tarde para ello. Hay una pieza que falta en el inicio. Sin un objetivo claro, sin un conflicto claro, es difícil seguir una película. Se carece de certeza sobre qué trata y qué se debe resolver y aquí sólo parece ser sobre el deseo de Frankenstein de tener compañía, aunque hay una agenda de la cuál se dan visos y que queda por completo clara en el desenlace.
La intención de Gyllenhaal es utilizar a "¡La novia!" para denunciar el rol secundario de la mujer y con ello los abusos de los cuáles ha sido víctima y sobreviviente. El mismo título da cuenta de ello, es "la novia", reducida al rol que juega en relación a un hombre. En la original ni nombre tiene, aquíe es Ida, aunque lo olvida. El propio conflicto que le surge a La Novia está en que apenas ha regresado a la vida y ya está unida a alguien más, que ni recuerda ni sabe si le gusta o si quiere estar con él. Así que "La Novia" se vuelve en un grito de reclamo por su propia autonomía, en medio de fiestas y huidas. La subtrama de los asesinatos de mujeres va de ello, al igual que la dupla de detectives donde Myrna Malloy busca demostrar que es tan capaz o más que el Detective Malloy, su jefe.
"¡La novia!" recuerda a "Joker" y "Bonnie y Clyde" y es probablemente lo que no alcanzó a ser "Joker: Folie à Deux", aunque como aquélla se le pierde un tanto la brújula por lo que acaba siendo entretenida, memorable y de impacto, pero no contundente ni resonante como las dos primeras, hoy clásicos inolvidables. ¡"¡La novia!" está viva! Pero a veces estar vivo no basta.










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