La dama desaparece

El último filme del periodo británico de Hitchcock es también el favorito de la obra del inglés de su colega francés Francois Truffaut.



La historia se desarrolla en Bandrika, un pueblo ficticio de la Europa de la preguerra, donde luego de un retrazo inesperado un grupo variopinto de turistas, que incluye a una baronesa alemana, un mago, un neurólogo y una pareja adúltera, aborda el tren. Entre ellos está también Iris (Margaret Lockwood), una heredera que regresa a Inglaterra a contraer matrimonio con un hombre al que no ama. La joven, que se golpea poco antes de abordar, es ayudada por Miss Froy (Dame May Whitty), una agradable institutriz que poco después desaparece. Iris se preocupa, pero nadie más parece recordar a la mujer. El único que le presta atención es Gilbert (Michael Redgrave), el músico con quien una noche antes tuvo un altercado a causa del ruido que hacía en una práctica de música folklórica.


“La dama desaparece” es un trabajo sencillo, ágil y entretenido. La anécdota, basada en “The Wheel Spins” de Ethel Lina White, ha servido de inspiración para filmes recientes como “Plan de Vuelo” (2005). La de Hitchcock además apunta en el subtexto a las diferentes posiciones políticas en torno al nazismo, poniendo sobre todo énfasis en el aislamiento y pacifismo egoístas y la ceguera obstinada. La crítica es sutil, pero latente.


Ahora, como thriller la cinta funciona gracias al adecuado manejo del suspenso y al heterogéneo grupo de personajes nutrido con interesantes antecedentes y provocadoras motivaciones. ¿Quién es el culpable? ¿En quién se puede confiar? ¿Realmente existió Miss Froy o es fruto del golpe que sufrió Iris? El diálogo también ayuda. Es mordaz, inteligente y sugerente. Tanto funciona la combinación que Charters (Basil Radford) y Caldicott (Naunton Wayne), un par de amigos con urgencia de llegar a un partido de críquet, fueron tan bien aceptados por el público que después aparecerían de nuevo en “Night Train to Munich” (1940), “Crooks Tour” (1941) y “Millions Like Us” (1943).


Técnicamente, “La dama desaparece” puede desmerecer cuando sus sets delatan el uso de proyecciones para mostrar el movimiento. Era una práctica de la época y la producción contaba con recursos limitados (una de las razones por las que Hitchcock emigró a América), a pesar de los cuales el filme sigue siendo sumamente disfrutable. En aquel entonces el Círculo de Críticos de Nueva York reconoció a Hitchcock como Mejor Director. Y es que si algo permanece a pesar del paso de los años y el avance de la tecnología es su buena factora. Quizá la dama desaparece... no esta obra.


The Lady Vanishes

Inglaterra 1938


Director: Alfred Hitchcock.

Reparto: Margaret Lockwood, Michael Redgrave, Dame May Whitty, Basil Radford, Naunton Wayne.


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