La chica del dragón tatuado (2011)

“Evil shall with evil be expelled,” proverbio sueco y frase promocional.

En una obscura e intrigante muñeca rusa (sueca, si se prefiere) se convierte la adaptación de Hollywood del primer tomo de la trilogía de Stieg Larsson. La tarea no resulta sencilla si se toma en cuenta la complejidad y extensión de la novela, amén del éxito y aceptación de la versión sueca realizada apenas dos años antes.


Luego de que una publicación pusiera en tela de juicio la credibilidad de Mikael Blomkvist (Daniel Craig), el millonario Henrick Vanger (Christopher Plummer) le ofrece la posibilidad de contra atacar, pero antes deberá ayudarlo a resolver la desaparición de Harriet, su sobrina. Una rosa, el regalo que la joven le diera cada cumpleaños ha seguido llegando por 40 años y Vanger está cansado de ello, quiere que el asesino deje de burlarse de él. Blomkvist acepta el trato. Para terminar de desentrañar el caso se auxilia de Lisbeth Salander (Rooney Mara), una escuálida y pequeña experta en cómputo decorada con múltiples tatuajes y piercings, con pocas habilidades sociales y muchas de investigadora.

Además del misterio principal y el interés de denuncia de Larsson en torno al maltrato a las mujeres (de ahí el título original: “Los hombres que no amaban a las mujeres”), el éxito de las novelas reside en sus dos protagonistas, en especial Salander. En esta ocasión, el personaje es encarnado por Rooney Mara, una actriz poco conocida que previamente trabajó con Fincher en “Red social” (2010), donde se dio a conocer por participar en la escena inicial donde termina con Mark Zuckeberg (Jesse Eisenberg). En esta ocasión sorprende tanto por su transformación física como por la interpretación que realiza. En comparación con la Lisbeth the Noomi Rapace, la de Mara se siente menos amenazada. Es vulnerable, introvertida, enigmática… una mezcla silenciosa que incomoda al tiempo que intriga. Mara tiene en el personaje su plataforma a las grandes ligas; el National Board of Review la reconoció con el premio al Break Trough Performer de 2011. La actriz se quedó con la parte sobre figuras conocidas como Scarlett Johanson, Natalie Portman, Carey Mulligan, Ellen Page, Kristen Stewart, Keira Knightley, Anne Hathawaw, Emma Watson y Evan Rachel Wood. La primera tuvo que rechazar la parte por cansancio, la segunda fue considerada demasiado sexy por el estudio. Los fanáticos propusieron a Rapace, quien declinó (tres años fueron suficientes para vivir con el personaje). Por su parte, Craig sale avante con un Blomkvist que exuda confianza en comparación con su contraparte sueca.

“La chica con el dragón tatuado” muestra la técnica de su realizador. Fincher entrega una adaptación que comparte con la previa y que sin embargo es distinta por sus sutilizas, tanto en estilo y estética como en narrativa. El guion, nominado por el Sindicato de Guionistas de América, se apoya de momentos previamente no utilizados y se toma algunas libertades. La banda sonora, dirección de arte y fotografía crean la atmosfera indicada, haciendo intimidante la fría Suecia, mientras que la edición, reconocida por la Broadcast Film Critics Association, genera un ritmo que mantiene la atención durante las poco más de dos horas y media. En cuanto a si es mejor que su antecesora… es difícil responder. Esta chica del dragón tatuado es diferente… pero igualmente envolvente. Es inevitable no subirse de nuevo, enfundado en piel negra, a un paseo a toda velocidad en motocicleta. The Girl with the Dragon Tattoo Alemania/EE.UU./Inglaterra/Suecia 2011 Director: David Fincher. Reparto: Daniel Craig, Rooney Mara, Christopher Plummer, Stellan Skarsgard, Robin Wright, Joely Richardson.

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